Al despertar nos saciamos de tu presencia, Señor, y te damos gracias porque Tú eres el Señor de la esperanza y del futuro. Por medio de los santos nos inspiras hoy con nuevas esperanzas en un futuro mejor para todos. Permítenos, Señor, que, con tu fuerza, hasta nuestros sueños más atrevidos puedan hacerse realidad, e incluso puedan ser superados. Que la bondad, la paz y el amor sean valores por los que valga la pena vivir y morir, y que, un día, tú corones tu propia obra en nosotros.
Tpu nos propones la pobreza que libera el corazón de muchas ataduras y nos permite amar; la misericordia que nos lleva a la benevolencia y el perdón; la limpieza de corazón para saber juzgar y ser juzgados; la lucha por la justicia, porque Dios es justo. Nos llamas bienaventurados por haber elegido lo que el mundo no elige, simplemente porque odia; por habernos decidido por el sentido mejor de la vida. Danos la posibilidad de buscar la santidad que se debe vivir ya desde ahora en el hoy de nuestras vidas y el testimonio de tantos Santos que vivieron como nosotros. Que Ellos nos ayuden a seguir buscando la santidad aún con nuestros defectos pero ante todo con nuestras cualidades de humildad servicio y obediencia a la voluntad del Padre Celestial. Ayúdanos a acercarnos a ser perfectos, sirviendo, amando y perdonando. Que nos ayude nuestro esfuerzo de cada día para lograr la perfección en las obras que realicemos. Al inicio de este mes, te pedimos que llenes nuestros corazones con la fuerza de tu Espíritu para que colocando en tus manos todas las obras que vamos a comenzar, en Ti se inicien y en Ti terminen, siempre con tu bendición. Seamos alegres y santos y contagiemos de alegría a nuestros hermanos. Bendecido y santificado fin de semana y alegre y esperanzador comienzo de mes. Amén.
«SED SANTOS COMO VUESTRO PADRE CELESTIAL ES SANTO»
