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10-abr.-2023, lunes de la Octava de Pascua

Señor, sigue mostrándonos el verdadero camino de la vida.

Alegre y bendecida mañana nos regalas, Señor, para seguir siendo testigos de tu resurrección. Iniciamos una semana de rutina en nuestras labores diarias, pero sigue siendo semana de fiesta en nuestros corazones porque seguimos siendo testigos en alegría y esperanza de tu resurrección.  Ayúdanos, Señor, a que en este tiempo sigamos proclamando —con nuestras actitudes, nuestras labores, nuestras palabras— que tú estás vivo en medio de nosotros, que tú resucitaste para darnos nueva vida y que estamos llenos de esperanza, de fe y de caridad. Permite que nuestro corazón esté contento y se regocije, ya que nos sentimos seguros en nuestra fe y seguimos teniendo en qué creer. Sigue mostrándonos el verdadero camino de la vida para que vivamos en la alegría de tu presencia y danos la gracia de seguir siendo tus testigos, de forma que podamos proclamar con nuestra vida entera que eres Nuestro Señor, glorioso y resucitado. Amén.

Un día muy feliz y próspera y bendecida semana. Con ánimo y que todos nuestros anhelos y proyectos sean bendecidos por el Señor en la presencia de María nuestra Madre.

PALABRAS DEL SANTO PADRE

El Señor nos precede, nos precede siempre. Es hermoso saber que camina delante de nosotros, que visitó nuestra vida y nuestra muerte para precedernos en Galilea; es decir, el lugar que para Él y para sus discípulos evocaba la vida cotidiana, la familia, el trabajo. Jesús desea que llevemos la esperanza allí, a la vida de cada día. Pero para los discípulos, Galilea era también el lugar de los recuerdos, sobre todo de la primera llamada. Volver a Galilea es acordarnos de que hemos sido amados y llamados por Dios. Cada uno de nosotros tiene su propia Galilea... Galilea era el sitio más distante de la sacralidad de la Ciudad santa. Era una zona poblada por gentes distintas que practicaban varios cultos, era la «Galilea de los gentiles» (Mt 4,15). Jesús los envió allí, les pidió que comenzaran de nuevo desde allí. ¿Qué nos dice esto? Que el anuncio de la esperanza no se tiene que confinar en nuestros recintos sagrados, sino que hay que llevarlo a todos. (Homilía Vigilia Pascual, 11 abril 2020)

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.