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11-jun.-2023, domingo de la 10.ª semana del Tiempo Ordinario

Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo

Qué lindo despertar nos concedes en este día. Te alabamos, te bendecimos y te damos gracias, Señor, por todos los dones y beneficios que nos concederás, porque sabemos que son de tu bondad y son dones para que nosotros podamos vivir la alegría y realizar las obras que tú esperas de cada uno de nosotros. Que la felicidad la completemos, Señor, en tu día y al celebrarte en tu Cuerpo y en tu Sangre.

Te decimos en nuestra oración: Te buscamos Señor, ¿dónde te encontramos? Tú nos respondes: ¿Acaso no es en la eucaristía de cada domingo (o de cada día) donde yo me convierto en alimento y bebida? ¿Acaso no es éste el centro de tu vida? Gracias, Señor, por hacernos comprender que aquí estás y te nos das a ti mismo en tu cuerpo, alma y divinidad y nos enseñas a darnos a nosotros mismos unos a otros. Sabemos que permaneces fiel a tu alianza de amor, que calmas nuestra sed con agua de la roca y satisfaces nuestra hambre con el pan del cielo. El agua y el pan los recibimos en abundancia como signo de tu amor y que lo hacemos efectivo en la Eucaristía cada vez que nos reunimos para celebrarte porque es fuente de vida en unidad.

Nuestros sentimientos sean para agradecerte porque en el camino de nuestro diario vivir nos fortaleces y alimentas con tu palabra y con tu cuerpo y sangre para que no desfallezcamos y al contrario tengamos la fuerza necesaria para todo el bien que podemos hacer a nuestros hermanos.

V. Les diste pan del cielo. 

R. Que contiene en sí todo deleite.

BENDITO, ALABADO Y ADORADO SEA JESÚS EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR.

Oremos:

Oh, Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Alabanzas

Bendito sea Dios. Bendito sea su santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, Dios y hombre verdadero.
Bendito sea el Nombre de Jesús. Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.  Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre. 
Bendito sea San José, su castísimo esposo. 
Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos.

Nuestro propósito: una visita a Jesús Sacramentado.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.