Hoy amanecemos inspirados en tu amor y benevolencia para darte gracias porque tenemos vida para compartirla en alegría y felicidad. Qué grato es descansar en tus manos y sentir que nos abres tu corazón.
Hoy, al celebrar a san Martín de Tours queremos inspirarnos en su testimonio de caridad, para vivirla de igual manera como él y tú mismo lo hiciste. Durante una campaña militar, Martín cortó en dos su capa de soldado para salvar a un pobre mendigo de morir congelado. Este gesto llegó a ser el símbolo del que sabe compartir. Que san Martín de Tours nos recuerde hoy que tenemos que reconocerte y amarte en los que no tienen con qué vestirse, en los hambrientos y sedientos, solos y abandonados, en los pobres y en los enfermos; que nuestro amor llegue a ser gratuito y espontáneo como la ternura que tú nos has mostrado.
Danos, Señor, el amor y la fuerza necesarios para encontrarte, como san Martín, en los que tienen hambre y sed de alimento material y de afecto espiritual y en todos los pequeños e inseguros. Haz que vivamos conscientes de que lo que somos y tenemos y que son un don tuyo, no para disfrutarlo nosotros mismos sino para compartirlo con nuestros hermanos. Que sepamos encontrarte en los que viven en soledad y desamparados, pues ellos son los que nos has confiado.
Gracias por este sábado en el que podemos abrigar a nuestras familias, compartir con ellas y con nuestros amigos. Que, ante todo, nos ganemos amigos no por lo material o por interés, sino como tú lo quieres: con el servicio y el amor, dando todo nuestro corazón sin esperar más recompensa que la que nos quieras dar.
Hoy tengamos muy presente: “no podemos servir a Dios y al dinero”. SIRVAMOS A DIOS, NUESTRA MAYOR RIQUEZA.
Feliz y fraterno fin de semana y un buen puente vivido en armonía y en familia y generosidad. Abrazos y bendiciones.
