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12-jun.-2023, lunes de la 10.ª semana del Tiempo Ordinario

El Dios de consuelo y de esperanza nos alienta en nuestras luchas y dificultades

Bendito sea Dios que nos bendice al inicio de esta semana con toda clase de bienes espirituales y materiales; espirituales, porque nos das los dones del amor, la alegría, la fe, la esperanza y la caridad; y materiales, porque nos regalas la vida, las manos, y los sentidos para poder servir a nuestros hermanos.

Jesús, tú eres el pobre de espíritu que madruga cada día para poner la vida, y los acontecimientos de cada uno de nosotros ante el Padre; eres el que se esfuerza y sufre, sabiendo que ya llegará el tiempo del fruto y del consuelo; eres el humilde, el sediento de justicia, que espera que esa sed sea saciada, haciendo lo que está en tus manos; el compasivo con todos los que te encuentras a lo largo de tu vida; el que tiene el corazón limpio, y ve al Padre y su Reino creciendo a partir de las semillas; el que trabaja por la paz, para que todos podamos vivir como hijos del mismo Padre; el que eres camino, verdad y vida.

Qué gracia tan hermosa la que nos regalas en tus palabras al llamarnos bienaventurados, porque sabemos plenamente que para ser felices hay que pasar momentos difíciles, pero confiamos que siempre contamos contigo. Y, como dice san Pablo, el Dios de consuelo y de esperanza nos alienta en nuestras luchas y dificultades. Sabemos que nos guias y ayudas y haces que superemos todo obstáculo. En el inicio de esta semana, ojalá nos ayudes a tener sentimientos de alegría y felicidad para que nuestras actividades las realicemos con generosidad y dispuestos a hacerlo todo en tu santo nombre. En este lunes festivo, sigamos descansando para que mañana martes iniciemos con entusiasmo y alegría nuestras labores sobre todo apoyando y sirviendo a nuestros hermanos. A tu Sagrado Corazón nos confiamos y en él esperamos. Amén.

Una muy feliz, prospera y generosa semana. El amor de Dios inunde nuestros corazones. Feliz lunes de descanso. Los abrazo y los bendigo.

Pensamientos para el Evangelio de hoy

* «Ven a Dios los que son capaces de mirarlo, porque tienen abiertos los ojos del espíritu. Todo el mundo tiene ojos, pero algunos los tienen oscurecidos y no ven la luz del sol» (san Teófilo de Antioquía).

* «Cada una de las Bienaventuranzas nace de la mirada de Jesús dirigida a sus discípulos. Describen su situación fáctica: son pobres, están hambrientos, lloran, son odiados y perseguidos... A pesar de la situación concreta de amenaza, ésta se convierte en promesa cuando se la mira con la luz providente que viene del Padre» (Benedicto XVI).

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.