Hermoso día para celebrar y honrar a tu Santísima Madre y Madre nuestra que con ternura nos invita a cumplir la voluntad del Padre como ella misma la cumplió.
¡Cuántas veces, movidos por el entusiasmo, expresamos nuestros sentimientos de forma espontánea! Hoy, ante esta mujer, tú respondes con una expresión sencilla, pero de gran significado: “realmente bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios, la asumen y la ponen en práctica”.
Gracias por enseñarnos que nuestra vida debe estar orientada hacia tu Palabra, para leerla, meditarla y actuar conforme nos enseñas, para que toda nuestra vida sea un fiel reflejo de tu palabra, como decía Santo Tomás de Aquino: «Del mismo modo que es mejor iluminar que solamente brillar, asimismo es cosa más grande dar a los demás las cosas contempladas que solamente contemplarlas» (ST,II-II, q.188, a.6,c.).
En esta fiesta de Nuestra Señora la Virgen del Pilar, recordamos que tu Santísima Madre y Madre nuestra es un claro ejemplo de fidelidad a tu Palabra, porque en su vida asumió el reto que le pedía Dios, con todas sus consecuencias. Fue tu primera y más fiel seguidora, aceptando tu mensaje y sufriendo ante tu sacrificio —como sufre una madre—, aceptando siempre la voluntad de Dios. Madre, tú te manifestaste en Zaragoza sobre una columna o Pilar, signo visible de tu presencia, como guía que diriges al Pueblo de Dios y lo acompaña. Ayúdanos a escuchar la palabra, para que haciéndola viva en nuestro corazón y, aceptándola, seamos coherentes con ella en nuestra vida. Que tu obediencia y humildad, nos ayude para cumplir la voluntad del Padre y respondamos generosamente a su llamado. Amén.
Un muy feliz y Mariano jueves vocacional.
La VIRGEN le dice a SANTIAGO: “PERMANECERÁ ESTE SITIO HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS PARA QUE LA VIRTUD DE DIOS OBRE PORTENTOS Y MARAVILLAS POR MI INTERCESIÓN, CON AQUELLOS QUE EN SUS NECESIDADES IMPLOREN MI PATROCINIO".
ORACIÓN
Omnipotente y eterno Dios que te dignaste disponer que la sacratísima Virgen María, Madre tuya, entre coros de ángeles sobre esta Columna de mármol, enviada del Cielo, viniera viviendo en carne mortal. Y que esta iglesia fuese edificada para su honra por el protomártir de los apóstoles, Santiago, y sus discípulos; te suplicamos por sus méritos e intercesión, nos concedas alcancemos fácilmente lo que con toda confianza pedimos. Tu que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.
