Nos saluda el nacimiento de un nuevo día. La luz del sol nos llena de alegría y de felicidad por otro día que comienza para nosotros y lo recibimos llenos de vida, de salud y deseos de amarte con todo el corazón, con toda nuestra alma y con todo nuestro ser para cumplir tu santa voluntad.
Gracias, Señor, porque nos sigues llamando a ser tus discípulos, para llevar a nuestros hermanos la fe, la esperanza y el amor. Hoy nuevamente renovamos nuestra disponibilidad y obediencia para seguir tu ejemplo: curando de diversas enfermedades, expulsando demonios y llevando palabras de consuelo. No podemos hacer milagros como tú los hiciste, pero por medio de nuestras oraciones y súplicas nos concedes la gracia de alcanzarlos.
Te pedimos, Señor, que escuches nuestra oración para saber tomar decisiones; abre los oídos de nuestros corazones para escuchar tus llamados y danos la gracia de poder ser dócil a tu voluntad.
Hoy tenemos la alegría de celebrar la memoria “Del Santísimo Nombre de María”. Según la tradición, La Virgen se apareció en Santa Matilde, y le dijo el nombre de María que significa “Señora de la luz” e indica: “Dios me colmó de sabiduría y luz como astros brillantes, para iluminar los cielos y la tierra”. Gracias, Madre Santísima, por ser auxilio e intercesión en todos los momentos de nuestra vida. Protégenos en tu santo regazo y danos la fortaleza necesaria para amarte cada día más y obedecer a Tu Hijo, Nuestro Salvador. Un muy consolador y mariano martes.
ORACIÓN AL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA
Oh piadosísima virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, dignaos admitir estos obsequios que humildemente consagramos a gloria de vuestro Nombre Sacrosanto. Indignos somos que nos escuchéis, mas vuestra piedad no sufrirá el alejarnos de Vos.
Vuestro amor nos trae, vuestra piedad nos convida, y la multitud de gracias que nos habéis dispensado en medio de nuestras iniquidades, nos obliga y empeña a bendecir con todas las ansias de nuestro corazón, las grandezas admirables de vuestra alma y de vuestras perfecciones y prerrogativas inestimables comprometidas en el Nombre Augusto y venerable que recibisteis del Cielo. Sea bendito por toda la eternidad, Alábenles las criaturas, todas del Cielo, de la Tierra y del abismo. Nosotros por todas, le bendecimos y loamos, esperando poder hacerlo eternamente en la Gloria. Amén
