Es bueno proclamar las maravillas de tu amor al comenzar un nuevo día. Que hoy nuestros corazones sean buena levadura y que tus santos Cirilo y Metodio nos ayuden a saber fermentarla.
Hoy celebramos a dos grandes misioneros: Cirilo y Metodio. Fueron los evangelizadores de los pueblos eslavos. Su fiesta y las lecturas de hoy nos sirven para pensar en algo que siempre es una tarea para nosotros tus discípulos: anunciar tu palabra a los que nos rodean, dar testimonio de tu amor. Señor, tú siempre eres justo y sabemos que el deseo de tu corazón es nuestro bien. Por eso, nos ofrecemos para hacer tu voluntad y obedecerte en todo, incluso en aquellas cosas que a veces no alcanzamos a comprender; sólo te pedimos que nos nutras con tu gracia para sobreponernos a todas nuestras dificultades.
Muchas veces nosotros tampoco hemos entendido que lo importante no está en lo material o superficial. Ayúdanos a que veamos qué es lo necesario y aprendamos a ver y apreciar lo que en realidad es importante. No queremos —como los discípulos— andar preocupados por el pan sin fijarnos en lo que verdaderamente es importante. Danos la gracia de tener ojos para ver reflejada tu presencia en nuestros hermanos y oídos para oír sus clamores y alegrías. Que nuestra levadura no sea como la de los fariseos ni la de Herodes, sino que sea la levadura de tu amor. Amén.
Contando con la ayuda del señor, vayamos con mucha fe y esperanza a vivir este día en alegría y felicidad. Buen martes para todos.
