
14-mar.-2023, martes de la 3.ª semana Cuaresma
Señor, ¡qué pobres somos! con cuánta frecuencia te fallamos al perdonar, enséñanos a perdonar de la misma manera y con la misma amplitud con que tú nos perdonas.

Hoy al despertar contemplamos la belleza de tu amor en este nuevo día que tú nos regalas. Gracias, Señor, porque sabemos que lo podemos iniciar con optimismo, con alegría, con la esperanza puesta en ti, porque bendecirás todo lo que realizaremos y porque vamos y estamos seguros de contar siempre contigo.
Señor, ¡qué pobres somos! Con cuánta frecuencia te fallamos al perdonar, quizás sólo por un acto de condescendencia, como si hiciéramos un gesto de gran favor a los que buscan reconciliarse con nosotros. Señor, enséñanos a perdonar de la misma manera y con la misma amplitud con que tú nos perdonas: totalmente, sin condiciones, desde la bondad de nuestros corazones. Danos esta grandeza de corazón para sentir la felicidad de saber que cumplimos lo que tú quieres que hagamos: la voluntad del Padre. Por esa forma tan hermosa como tú nos has perdonado danos la ocasión de ser generosos de corazón y seamos nosotros portadores también de tu perdón que podamos perdonar desde el corazón y ser perdonados con el corazón. Ayúdanos a que toda situación negativa la podamos superar, porque a veces nuestros sentimientos no son lo suficientemente generosos para poder decir a mi hermano: te perdono de corazón. Que no guardemos un rencor que no tiene sentido y que nos hace llevar en nuestros corazones una espina que nos va maltratando cada vez más y no nos deja perdonar de corazón. A tu amor nos acogemos y en tu misericordia confiamos. Amén.
Un muy reconciliador martes.
No olvidemos: PERDONA NUESTRAS OFENSAS, COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN.