Esplendoroso y hermoso amanecer el que recibimos de tu generosidad y misericordia y que procuraremos aprovechar en favor de nuestros hermanos. Hoy en la carta san Pablo a los Gálatas nos invitas a encaminarnos por las sendas del Espíritu. Caminar bajo su influencia es, por un lado, asumir los límites que nos conducen al pecado, y al ser debilidad, hemos de abandonarlos; y al otro lado, nutrirnos de los valores que son fruto del Espíritu: amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí. Sólo desde estos valores que son fruto del Espíritu podremos marchar tras el Espíritu.
Nos invitas a sembrar la vida de amor, para que desde la fe podamos proclamar la alegría de la salvación; desde la oración invitar a la paz, desde la escucha ofrezcamos comprensión; desde el sentido y la actitud de estar disponibles, proclamamos una vida sin egoísmos y la gratuidad se proclama con el servicio. El mal se disipa con la bondad, la inseguridad y la traición con la lealtad, la amabilidad con el respeto.
Ayúdanos, Señor, para que nuestras actitudes permitan a nuestros hermanos encontrase con la dignidad y el derecho que nos procura tu mismo amor. Al iniciar nuestro camino de amor y servicio, no permitas que busquemos nuestra propia gloria, y al contrario en humildad y sencillez nos lleves a contar con tu presencia. Amén.
Un muy feliz y servicial miércoles lleno de bendiciones y de alegría.
