Qué bendición despertar y saber que Dios nos regala un nuevo día. Al iniciarlo y celebrar esta memoria de la exaltación de la Santa Cruz, podemos tener muchos interrogantes. ¿Cómo llevamos nuestras cruces? ¿Las cargamos como Cristo? ¿Es la cruz de Jesús un escándalo para nosotros o nuestra esperanza y salvación? Examinemos ante el Señor: Las cruces son siempre duras de llevar y estamos tentados de revelarnos ante los sufrimientos y pruebas de la vida.
Tú Señor, has ido delante de nosotros cargando con la cruz; por eso, cuando sufrimos y vemos imposible seguir, danos la fuerza necesaria para aceptar que este es tu camino hacia la gloria, incluso cuando no lo entendemos en absoluto y quizá como el pueblo de Israel murmuramos contra ti. Bendícenos, ya que en ti ponemos toda nuestra fe y esperanza. Regálanos la dicha y la felicidad en este día, ahora y siempre. Amén.
Este día, sea para nosotros día de felicidad y ante todo miércoles soleado. Los abrazo y los bendigo.
