Despertar sonriendo porque sentimos la vida que Dios nos regala es motivo de alegría; hay motivos para iniciar con entusiasmo nuestras labores y aprovechar este tiempo de descanso. Para Pedro y Juan, es encontrar la fortaleza y la sinceridad que debemos llevar en todo momento, sin desánimo ni miedos. Queremos experimentar su amor y su presencia hasta tal punto que, como los apóstoles, no podamos parar de proclamar lo que hemos visto y oído, y que por ello nuestros hermanos te den gloria y alabanza a ti, Dios nuestro. Gracias por la fortaleza que vamos encontrando y tener la seguridad en tu Resurrección. Sin dudas, con certezas para creer y esperar. A Nuestra Señora de la Pascua a la que acompañamos y honramos en este fin de Semana, le pedimos su intercesión para ser discípulos que vayamos anunciando y proclamando el evangelio a toda la creación. Te adoramos, te bendecimos y te glorificamos. Amén.
Un sábado lleno de bendiciones y de noticias agradables.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
* «‘Vosotros sois la sal de la tierra’. Es como si les dijera: ‘El mensaje que se os comunica no afecta sólo a vuestra propia vida, sino que habéis de transmitirlo al mundo entero: a un mundo, por cierto, muy mal dispuesto’» (san Juan Crisóstomo).
* «Si vosotros no sois sus testigos en vuestros ambientes, ¿quién lo hará por vosotros? El cristiano es, en la Iglesia y con la Iglesia, un misionero de Cristo enviado al mundo» (Benedicto XVI).
