Muy buenos y marianos días.
Señor, te damos gracias y nos regocijamos en este día de descanso por en honor de Nuestra Madre Santísima, la fiesta de su Pascua, la gran fiesta de la Asunción. Ella vivió sin reservas las Bienaventuranzas, y ahora comparte tu gloria. La Asunción es para nosotros un signo de esperanza y nos recuerda que nosotros también estamos llamados a participar con ella de tu victoria, ya que estamos dispuestos a compartir con ella en la fe humilde, en el servicio desinteresado y en el cumplimiento de la voluntad del Padre. Te damos gracias con María y te pedimos la fuerza de su fe.
Señor, Dios nuestro, tú elevaste a María al cielo en cuerpo y alma para participar en el triunfo definitivo de Jesús, tu Hijo amado, porque en la tierra sirvió humildemente a tus planes como la primera de los que creen. Danos su actitud de confiada apertura a tu voluntad, para que venzas en nosotros al mal y a la muerte, y nos lleves, sanos y salvos, sin contratiempos, con María, a tu alegría y felicidad eternas. Gracias, Señor, por el amor de Nuestra Madre por su ejemplo de entrega y disponibilidad, por su humildad y sencillez, por su fe y su confianza manifestada en la visita a su prima Isabel y en las Bodas de Caná. Hoy te pedimos que como María podamos proclamar las grandezas de tu amor y cantar las maravillas que realizas en cada uno de nosotros. Madre de la bondad y de la ternura, sigue cuidando y protegiendo a cada uno de tus hijos que a Ti nos encomendamos. "Oh Madre nos queremos consagrar a Ti. Hoy consagramos nuestras vidas. Sentimos la necesidad de tu presencia para que nos protejas, nos guíes y consueles. En Ti nuestras almas encontraran reposo y protección a ti nos acogemos y confiamos que sigas intercediendo por nosotros”. Amén. Guíanos siempre hacia tu Hijo.
Un muy feliz y descansado lunes y un esperanzador inicio de semana. Con ánimos renovados, ilusiones anheladas y nuevos bríos para llenarnos de felicidad y alegría. Los abrazos y los bendigo y nuestra madre nos proteja en su santo regazo.
