Estamos culminando esta semana que bondadosamente nos has permitido recorrer y en la cual sembramos todos nuestro dones y talentos que misericordiosamente nos diste. Ahora sé tú mismo el que valores los frutos de nuestra cosecha.
Al celebrar la memoria de san Buenaventura, hombre de paz y amor, te pedimos que el Espíritu Santo, vínculo de amor, esté en medio de nosotros, nos ilumine y fortalezca para toda clase de palabras y acciones que realicemos en este día. Que nos una a todos en tu paz y en tu amor y ante todo que seamos portadores de esperanza y optimismo. Gracias, Señor, porque has sido nuestro auxilio y escudo durante esta semana y ante todo nos has dado consuelo en nuestros cansancios y momentos de desesperanza. Seguimos en tu presencia y te pedimos que no te apartes de nuestro lado.
Recordemos hoy a san Buenaventura con este fragmento de una de sus oraciones, que nos recuerda dónde está lo importante de la vida…:
“Que no ambicione otra cosa sino poseerte, que te busque y te encuentre, que a Ti me dirija y a Ti llegue, en Ti piense, de Ti hable y todo lo haga en loor y gloria de tu nombre, con humildad y discreción, con amor y deleite, con facilidad y afecto, con perseverancia hasta el fin; y que Tú sólo seas siempre mi esperanza, toda mi confianza, mis riquezas, mi deleite, mi contento, mi gozo, mi descanso y mi tranquilidad, mi paz, mi suavidad, mi olor, mi dulcedumbre, mi alimento, mi comida, mi refugio, mi auxilio, mi sabiduría, mi heredad, mi posesión, mi tesoro, en el cual esté siempre fija, firme y hondamente arraigada mi alma y mi corazón”. Amén.
Feliz y merecido descanso de fin de semana, ojalá compartido en familia. Recordemos lo importante que es ser agradecidos por nuestras familias, por la salud pero ante todo porque en este día podemos dar gracias a los que amamos. Que el Señor nos bendiga, nos guarde y nos proteja hoy y siempre. Amén.
