Pasar al contenido principal

15-jun.-2023, jueves de la 10.ª semana del Tiempo Ordinario

Solemnidad de Jesucristo, sumo y eterno sacerdote

Paz y bienestar en este día siempre fortalecidos por la presencia del Señor e inspirados en su Espíritu Santo que nos ilumine para toda clase de palabras y de buenas obras. Hoy te pedimos Señor al recordar tus palabras: “Hágase tu voluntad”, que tantos altibajos nos trae, sobre todo, cuando la vida se complica o no acabamos de comprender tus caminos. Ojalá pudiéramos decir: “Que tu voluntad, Señor, no sea la mía; que mi voluntad, Señor, sea siempre hacer la tuya”. Como decía Benedicto XVI. Que esto sea para nosotros un programa de vida; una sabia resolución que nos lleva a aceptar la realidad tal cual es. Con realismo, pero con esperanza. Que lleguemos a comprender plenamente que la voluntad del Padre siempre es hacer felices a sus hijos. Ayúdanos a que humildemente veamos que nuestra posición es la del hijo respecto al Padre, la del discípulo respecto al Maestro, la del siervo frente a su Rey. Permite que, en el cumplimiento de la voluntad Celestial, sirviendo alegremente como tú, Señor, nos has enseñado: "no he venido a ser servido sino a servir", que nuestra recompensa sea el amor y los frutos tu ternura y cariño. Gracias te damos en este día por tu Sacerdocio de amor, entrega y disponibilidad y hoy como siervo tuyo te pido me ayudes a ser testimonio de tu entrega, amor y servicio.

Hoy te pedimos, Señor, la gracia de lograr en lo profundo de nuestro agradecido corazón esa “comunión de voluntades” que tanto bien nos puede hacer.

Les deseo, de corazón, lo mejor para este día lleno de bendiciones.

Señor Sumo y Eterno Sacerdote bendícenos y protégenos. Amén.

Feliz y santo jueves sacerdotal. Les pido de corazón, orar por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Abrazos y bendiciones.

Señor, Jesucristo, nuestro magnífico y supremo Sacerdote.

Por tu Muerte y Resurrección te hemos reconocido como el Cordero sacrificial, mediador entre el Padre y nosotros mismos.

Nos llamas a participar en tu Muerte y Resurrección por los sacramentos del Bautismo y Confirmación, para unirnos en el ofrecimiento del sacrificio de Ti mismo por la participación de tu Sacerdocio en la Eucaristía.

Así pertenecemos a tu Reino en la tierra, haciéndonos tu pueblo santo.

Señor Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote, concédenos tu Espíritu de Amor y Vida que nos una a ti, Sacerdote y Víctima, para que el plan de salvación para todos los pueblos se establezca dentro de nosotros.

Señor Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote, concédenos tu Espíritu de Sabiduría y unión, que a todos nos unifique en tu Cuerpo Místico, la Iglesia, para ser tus testigos en el mundo.

Señor, Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote, tu cruz remedie nuestros males; tu Resurrección nos renueve; tu Espíritu Santo nos santifique; tu Realeza nos glorifique y nos redima tu Sacerdocio, para que podamos unirnos contigo como tú lo estás con el Padre en el Espíritu Santo.

Señor, Jesús, reúnenos a todos como Víctima, Sacerdote y Rey por el banquete salvador de la Eucaristía que tú y nosotros ofrecemos en el altar del Sacrificio, ahora y durante todos los días de nuestra peregrinación por este mundo.

Cuando nos llames a tu Reino celestial, entonces podamos participar con todos los santos de tu gloria, amor y vida en unión con el Padre y el Espíritu Santo por toda la eternidad. Amén.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.