En un nuevo día y al inicio de la semana, descansando buscamos nuestro bienestar en alegría y esperanza y con mente optimista que nos ayude a reanimarnos para poder iniciar mañana nuestra jornada laboral en verdadera armonía y deseando sembrar ilusiones para recoger buenas actitudes de servicio y amor, en armonía y fraternidad. Pero a veces somos incrédulos y queremos exigirte más de lo que necesitamos y muchas veces deseamos ver señales extraordinarias que den vigor a nuestra fe vacilante. Danos una fe que sea suficientemente fuerte, que no necesite pruebas ni milagros, sino simplemente que confíe en ti. Haz más profunda nuestra fe y que ella sea el verdadero fundamento de toda nuestra vida. Ayúdanos, Señor, a aumentar nuestra fe para poder decir con el corazón: creo en ti, espero en ti, confío en ti. AUMENTA NUESTRA FE.
Te ofrecemos nuestra vida con sus luchas, con sus alegrías y esperanzas. Que esto sea suficiente para sustentarnos y así poder caminar junto con nuestros hermanos por el camino —unas veces suave, otras escabroso— de servicio, comunión y amistad.
Aprovechemos nuestro día para compartirlo con nuestra familia, ojalá con signos de armonía y unidad. Un muy feliz lunes de descanso y pleno de alegría.
