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17-abr.-2023,lunes de la 2.ª semana de Pascua

Hay que nacer de nuevo en el Espíritu.

Hemos iniciado la segunda semana de este tiempo de Pascua y nuestro primer pensamiento es para Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, dando gracias por un nuevo día y un buen inicio de semana que pedimos nos dé la ocasión de vivir con entusiasmo y llenos de optimismo para realizar nuestros anhelos y esperanzas en cada una de nuestras actividades. El amor de Dios de estos días nos sigue animando a redescubrir la presencia del Resucitado en medio de nuestras vidas. Con alegría y optimismo sintamos que nuestras palabras sean reveladoras y esperanzadoras y que nuestros quehaceres sean motivo de satisfacción. Con la paciencia del sembrador, sembremos ilusiones para que al final de la semana cosechemos satisfacciones.

Lo primero que hacemos es ponernos en tus manos y pedir tu compañía y protección: al elevar nuestra oración, caminaremos en tu presencia; nuestra fe, es a veces tímida y vacilante, porque tenemos miedo de ser contrariados o ridiculizados. Que tu Espíritu nos aliente con fuerza y nos dé un poco de tu fortaleza, para que podamos luchar con valentía por lo que creemos y vivir consistentemente nuestra fe con coherencia. Tus mandatos son nuestra fortaleza y la confianza en tus palabras: "os perseguirán… pero no os preocupéis de lo que diréis”. Danos palabras de sabiduría y confianza para que naciendo de nuevo nos alegremos en testimonio de resurrección. Como Pedro y Juan volvamos contentos a nuestras labores, demos gracias al Señor y llenémonos de vida y de optimismo. Hay que nacer de nuevo en el Espíritu. Que este mismo espíritu sea para nosotros un aliciente de servicio, fraternidad y solidaridad.

Que sea una semana plena en presencia del Señor y bajo la protección de la Virgencita. Llévanos en tu santo regazo y protégenos con tu manto sagrado.

Comentarios al Evangelio

La definición del Espíritu que Jesús da aquí es interesante: "El viento sopla donde quiere y se oye el ruido que hace, pero no se sabe de dónde viene ni a dónde va: así es todo el que ha nacido del Espíritu", es decir, libre. Una persona que se deja llevar de un lado a otro por el Espíritu Santo: esta es la libertad del Espíritu... Ser cristiano no es solo cumplir los Mandamientos: hay que cumplirlos, es verdad; pero si te paras ahí, no eres un buen cristiano. Ser un buen cristiano es dejar que el Espíritu entre en ti y te lleve, te lleve donde él quiera (Homilía del papa Francisco).

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.