Salimos de la noche, estrenamos la aurora y saludamos con gozo la luz del nuevo díy que queremos iniciar contando con tu bendición y con mucho optimismo. Hemos aceptado tu invitación para seguirte como discípulos. Que tu Santo Espíritu nos dé sabiduría y fortaleza para tomar en serio nuestra fe y para aceptar nuestra misión en la vida con todas sus consecuencias. Ayúdanos a seguirte sin miedo y sin desaliento, porque estamos seguros que tú eres nuestro Dios de amor y de bondad.
Sabemos que seguirte implica sacrificio y renuncias. No has prometido una vida fácil, sino el camino del sufrimiento y de la cruz, pero este es el camino hacia la vida verdadera. No es demasiado cómodo o agradable, pero estas son las condiciones con las que quieres que te sigamos. Cada día de esta semana te pedimos tu fortaleza para llevar adelante nuestros anhelos y esperanzas, las fatigas del trabajo y la felicidad de compartir con tantos hermanos. Queremos dar un vaso de agua de fe y esperanza al que esté sediento de ti y así saciar la sed de tantas incertidumbres y tantos anhelos. En tus manos nos colocamos y en ti confiamos. Amén.
Un muy feliz y esperanzador inicio de semana con mucha fortaleza y mucho optimismo. Nuestra Madre la Virgencita sea nuestro auxilio y en ella nos confiemos.
