Culminamos una semana más que nos has regalado y que hemos podido manifestar los lazos de amor en cada una de nuestras actividades. Gracias, Señor, porque todo cuanto hemos realizado fue bendecido por ti. Ahora nuestra oración es dirigida con corazón agradecido por lo que tú bondadosamente nos ofreciste. Señor, Cuando te transfiguraste, diste ojos de fe a los apóstoles para que pudieran ver más allá de las apariencias y reconocerte como el Hijo amado. Esta visión en el Tabor les dio fuerza para la hora de la prueba.
Hoy te queremos pedir: cuando parezca que nuestra fe y nuestra confianza nos abandonan en momentos difíciles y oscuros, llévanos también a nosotros al Monte Tabor y concédenos vislumbrar tu luz resplandeciente, para que con renovado coraje y generosidad vayamos a dónde tú quieras enviarnos y estemos dispuestos a seguirte. Concédenos, en momentos difíciles, vislumbrar tu profundo amor y cercanía; que, con nuestra cercanía, con una palabra y una sonrisa de simpatía y de calor humano, nosotros también iluminemos el rostro de nuestros hermanos, agobiados por problemas. Queremos escucharte, Señor, y seguirte para cumplir la voluntad del padre celestial cuando el mismo nos ha dicho: «este es mi hijo amado escuchadlo». Que podamos escuchar señor con los oídos del corazón y podamos manifestar tu gloria a nuestros hermanos. Amén.
Feliz y bendecido sábado.
REFLEXIÓN
??? El Evangelio de la Transfiguración nos invita a hacer del corazón un lugar favorito para estar en la intimidad con Jesús. ?? Gritemos con júbilo: ¡Qué bien se está aquí! ? Aunque la cima de la montaña es donde mejor conocemos a Dios, podemos bajar a amar y servir a nuestros hermanos con la seguridad que Dios se queda con nosotros. ??? Alabemos y bendigamos por siempre el nombre del Señor. ??? Abrazos y bendiciones. ???????❤️
NO OLVIDEMOS:
“La fe es fundamento de lo que se espera y garantía de lo que no se ve”.
