Pasar al contenido principal

18-jun.-2023, domingo de la 11.ª semana del Tiempo Ordinario

Tú nos mostraste cómo te compadeces de tus hijos en su impotencia y desamparo.

Hemos despertado, abrimos los ojos y miramos un resplandeciente sol que comienza a nacer. El azul radiante del cielo nos indica que es un día dedicado a ti, Señor; un día de amor y de misericordia y un día de alegría y felicidad. Es motivación para vivir el amor y el servicio, meditando tu palabra:  Señor, eres fuente de todo amor; Tú nos mostraste cómo te compadeces de tus hijos en su impotencia y desamparo. Tú te has hecho nuestro Dios y nos has unido íntimamente a ti en una alianza eterna de vida y amor.

Moldéanos y haznos realmente libres Para amar y servir. Haznos responsables unos de otros para que seamos para nuestros hermanos un signo vivo de tu tierno amor y compasión. Ahora nos envías a dar a conocer tu amor para con todos. Que podamos ser tu corazón que late para los otros; tus manos que alivian cargas pesadas; tu palabra sea de aliento y esperanza. Y que en todos nuestros caminos tú vengas con nosotros.

En este día tan especial honramos y celebramos a aquel hombre de trabajo, hombre de fe y de esperanza, que nos ayudó a formarnos para hacer algo positivo en la vida y que tú quisiste que fuera la cabeza de nuestros hogares, hoy le rendimos homenaje para decirle: gracias papá; gracias por haberme enseñado a trabajar, a hacer un favor completo sin esperar ninguna recompensa; a vivir en la verdad y sinceridad. A él digámosle: gracias.

Bendícelos y guárdalos en salud y bienestar. Y los que nos miran desde el cielo que sigan estando en nuestros corazones y sigamos sus buenos ejemplos y testimonio y testimonio de vida.

¡FELIZ DÍA PAPÁ!

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.