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19-jul.-2023, miércoles de la 15.ª semana del Tiempo Ordinario

«Aquí estoy, Señor, porque me has llamado, envíame»

«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla». Hoy nosotros te damos gracias porque sigues acompañándonos en zarzas ardientes que nos descalzan de nuestros propios temores, ideas, prejuicios y planes; porque siempre que nos llamas y nos envías.

Sabemos que no hay envío que no conlleve un poquito de sufrimiento y algunas veces hasta temor, pero tú, Señor, no nos abandonas. Allí nos esperan esas pequeñas zarzas ardiendo donde tú nos esperas cada día para dar sentido a nuestras vidas en todo momento y lo único que nos pides es saber escuchar y responder. Es descalzarse, desprotegerse y desde ahí, en humildad, comprender tus designios de amor, porque ¡no estamos solos! y tú escuchas nuestros clamores y angustias. «Yo estoy contigo» le dices a Moisés y hoy a nosotros.

Que siempre en humildad y sencillez abramos nuestros corazones, porque es allí donde nos hablas y allí mismo té encontramos. Permítenos con los ojos del corazón encontrar la zarza ardiendo, para que su calor quite el frío de nuestra indiferencia, y su luz nos permita ver con claridad el horizonte de la esperanza. Hoy nuestras palabras sean las del discípulo: «Aquí estoy, Señor, porque me has llamado, envíame». Danos la fortaleza y el espíritu sencillo para comprender cómo tengo que cumplir tu santa voluntad, amando y sirviendo en solidaridad y fraternidad. Amén.

Esperanzador día miércoles para todos, lleno de bendiciones y de cosas hermosas.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.