"Entre tus manos, esta mi vida Señor". Con estas bellas palabras de una canción iniciemos este día y esta semana; con fe y optimismo, buscando agradar en todo al Señor y siguiendo su palabra por medio de san Pablo, que nos invita a no negar un favor a quien lo necesita y sobre todo a hacerlo completo y desinteresadamente.
Tú quieres que nuestra fe sea como lámpara colocada en el candelero, para que la gente vea tu luz y no se tropiece en la oscuridad. Dirígenos tu palabra, danos tu Espíritu de unidad y libertad, concédenos los dones y talentos que quieres que multipliquemos en esta semana y ante todo danos la capacidad de amar con tus mismos sentimientos y servir con tu misma generosidad. Guia nuestros pasos para que sean seguros al salir al encuentro con nuestros hermanos y sobre todo que desde el corazón vivamos y hagamos vivir tu bondad. En el seno maternal de la Virgencita podamos encontrar seguridad y confianza siendo ella nuestro auxilio. Amén.
Felicidades y éxitos al inicio de la semana. Con fe y optimismo, mucha esperanza y alegría vayamos en este lunes a iniciar nuestras labores. SEAMOS GENEROSOS Y DIOS SERÁ GENEROSO.
Un espacio para la reflexión
Servir no es dejarte manipular. Opinar de otro modo no es pretender herir. Carecer de afecto por alguien no es odiarlo. Reconocer el error no es culpabilizar… He ahí pinceladas del difícil arte de distinguir entre lo que es y lo que no es. Si se domina bien, el mundo se llena de horizontes. Tan grandes, que caben todos los corazones que han perdido el miedo a amar en libertad.
Francisco José Ruiz Pérez, sj
Reflexión del papa Francisco
Sean generosos en dar a los pobres, a los necesitados y también en dar tantas cosas: consejos, sonrisas a la gente, sonreír. Siempre dar, dar. "Den y se les dará". Y se les dará una medida buena, llena y desbordante, porque el Señor será generoso: nosotros damos uno y Él nos dará cien de todo lo que damos. Y esta es la actitud que brinda el no juzgar, el no condenar y el perdonar. La importancia de la limosna, pero no solo de la limosna material, sino también de la espiritual; perder el tiempo con otra persona necesitada, visitar a un enfermo, sonreír.
