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2-abr.-2023, Domingo de Ramos

“Ya están pisando nuestros pies tus umbrales Jerusalén…”

Cuaresma2023-40

 

Nos regalas saludar en este Domingo un inicio muy especial de camino, de sacrificio hacia la glorificación. “Ya están pisando nuestros pies tus umbrales Jerusalén…” ya están pisando nuestros pies la cumbre del Monte Santo. Allí estaremos durante esta bella semana, disponiéndonos a caminar el camino de la Cruz, verdadero momento de sacrificio porque moriremos y resucitaremos contigo. Permítenos acompañarte  durante esta Semana Santa en tu camino hacia la cruz, para que nos acompañes siempre en nuestro camino de servicio y entrega de los unos a los otros.

Que podamos manifestar nuestro deseo de reconciliación, de perdón y de entrega generosa y así podamos preparar solidariamente el camino de entrega que tú mismo seguiste hasta la Cruz. Que hoy nuestras palmas sean agitadas para que nuestra esperanza al gritar "bendito el que viene en nombre del Señor" sea tu bendición hacia nosotros.  Queremos aprender de ti a guardar viva nuestra esperanza y a continuar caminando hacia adelante animosos por nuestro camino en la vida aun desconociendo qué nos deparará el futuro o cuándo tendremos que cargar pesadas cruces; porque confiamos en ti, y sabemos que un día resucitaremos, por encima de nuestras dificultades y desilusiones a una vida de alegría sin fin.  Muestra Señora de la reconciliación sea para nosotros nuestra grata compañía y auxilio. Amén. 

Para todos hoy sea Domingo de bendiciones y buenos deseos. Agitaremos nuestras palmas para llenar nuestros corazones de esperanza y de consuelo, buscando ser solidarios con tu entrega, tu obediencia y cumplimiento de la voluntad del Padre celestial.

ORACIÓN DE PAZ Y CALMA

Jesús, traspasado en la cruz, con tu rostro sangrante, me demuestras que tu amor por mí no tiene límites. Ayúdame a corresponderte a ese amor santo, completa las fuerzas que me falten para ese propósito. Amén.

Comentarios al Evangelio

Con la cruz, Jesús ha abierto de par en par la puerta de Dios, la puerta entre Dios y los hombres. Ahora ya está abierta. Pero también desde el otro lado, el Señor llama con su cruz: llama a las puertas del mundo, a las puertas de nuestro corazón, que con tanta frecuencia y en tan gran número están cerradas para Dios (Homilía del papa Benedicto XVI).

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.