Pasar al contenido principal

2-jul.-2023, domingo de la 13.ª semana del Tiempo Ordinario

Tú nos dices que recibir al que se acerca a nosotros, abrirle nuestra casa y nuestra amistad es como recibirte a ti mismo.

Han pasado los días de esta semana y ahora hacemos balance de lo que hemos recibido: alegrías, felicidades y también incertidumbres y desesperanzas; pero tú, Señor, sabes qué nos tienes deparado y que todo será para nuestro bien. Gracias, Señor.

Hoy tus palabras nos dan la razón profunda por cual la hospitalidad se convierte para nosotros en algo más que una norma. Tú nos dices que recibir al que se acerca a nosotros, abrirle nuestra casa y nuestra amistad es como recibirte a ti mismo. Tú eres el que pasas por la vida de cada uno de nosotros, por las puertas de nuestro Corazón y golpeas para saber si te vamos a recibir. Tú sabes que las puertas de nuestros corazones y nuestros hogares siempre están abiertas. Y que nos quieres ver libres de toda angustia, que te recibamos con verdadera felicidad y una generosa disposición para cargar nuestra cruz y hacerlo sin tener que pensar en nada más que no seas tú. Danos la fortaleza para saber que vamos sin más peso que nuestro servicio humilde y desinteresado y que el peso de la cruz, sea únicamente tu yugo que es suave y llevadero. Que logremos deshacernos de todo lo que impide que en nuestros corazones llevemos el verdadero torrente para repartir vasos llenos de agua de amor, amistad, generosidad, humildad y sencillez a nuestros hermanos y ante todo hospitalidad como la mujer de la primera lectura. Gracias, Señor. por tu bondad y ante todo tu presencia en nuestras vidas.

Un muy feliz y descansado fin de semana.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.