Hoy nos regalas un oasis de descanso en medio del desierto de la semana y de nuestras actividades cotidianas con este jueves de descanso; experimentarlo es poder vivir el descanso y la paz de sabernos en ti, porque tú le das consistencia a nuestras inconsistencias, alivio a nuestros agobios, ligereza a todo lo que nos pesa y nos llena de agobio. Tú nos miras y nos invitas a descansar con las palabras: “Venid a mí los cansados y agobiados...”.
Repensar hoy nuestros agobios y nuestros descansos nos ayuda a comprender aún más tus hermosas palabras y a repensar nuestras vidas y sobre todo preguntarnos: ¿Cómo y dónde descansamos? ¿En quién y cómo buscamos refugio y alivio? Danos suficiente fortaleza para no dejarnos atrapar en otros yugos ni cargar otras cargas que no seas Tú mismo y tu Reino. Amén.
Un muy feliz 20 de julio amando muchísimo más a nuestra patria a la que le encomendamos al Señor que la bendiga; que bendiga nuestras familias, nuestros amigos, los que pasan necesidades por sus pérdidas materiales y familiares. A todos los que nos brindan bienestar, solidaridad y fraternidad.
NO OLVIDEMOS: “VENGAN A MI LOS QUE ESTÁN CANSADOS Y AGOBIADOS Y YO LOS ALIVIARÉ”.
