Hemos despertado, Señor, y comenzamos a experimentar tu presencia y la bondad del Padre celestial en todo lo que vemos y sabemos que es obra de tus manos y en las personas con las que comenzamos a compartir. Gracias porque tenemos la posibilidad de engrandecer tu nombre sirviendo desde el corazón y con el corazón.
Tú nos llamas a cumplir la voluntad del Padre, sintiéndonos una sola familia, donde la prioridad seas tú y el cumplimiento de tu Palabra, poniéndola en práctica con todos nuestros hermanos. Que nuestros caminos de este día sean rectos e iluminados por tu presencia y sobre todo llenos de esperanza, de caridad y de fe para que sintamos la alegría de vivirlo en felicidad. A ti nos acogemos en bondad y misericordia.
Un muy feliz martes con la presencia de Nuestra Santísima Madre. A tu amparo refugio y protección nos acogemos, Madre bondadosa, líbranos de todo mal y llevanos en tu santo regazo. Amén.
Oración de ofrenda de su día de santa Teresa de Lisieux:
“Mi Dios, te ofrezco todas las acciones que voy a hacer hoy según las intenciones del Sagrado Corazón de Jesús y sólo para su gloria; quiero santificar los latidos de mi corazón, mis pensamientos y mis obras, por más insignificantes que sean, uniéndolos a sus méritos infinitos y reparar mis faltas lanzándolas al inmenso horno de tu amor misericordioso. ¡Oh Dios mío! te pido para mí y para mis seres queridos, la gracia de cumplir con toda perfección, tu santa voluntad y aceptar por tu amor las alegrías y las tristezas de esta vida pasajera, para que un día estemos reunidos en el cielo por toda la eternidad. Amén”.
