Brilla el sol, como signo de vida y otro amanecer recibido gratuitamente de tu bondad y misericordia; toda esta felicidad la compartiremos en este lunes de descanso, sin olvidar nuestra fraternidad y solidaridad. Gracias te damos por esta nueva semana que iniciamos y que lo hacemos en descanso. Gracias porque a la luz de tu palabra podemos meditar lo que quieres que llevemos adelante en servicio y amor. Que la generosidad de nuestro corazón se manifieste en dejarlo todo y seguirte; renunciar a ciertas comodidades y negativismos que no nos dejan ser felices. Permítenos ser lo contrario de aquel joven del evangelio y llegar a ti, sin nada más que la riqueza de nuestro corazón, enriquecido de buenas obras, de amor, servicio y bondad. Que, como San Pío X, obtengamos tu fuerza y tu amor para servirnos unos a otros, servirte a ti y convertirnos cada día más en tu presencia. Bendícenos y danos tu gracia. Nuestra Madre la Virgencita sea nuestra compañía y al igual que ella, seamos generosos de corazón. Amén.
Nuestro lunes de descanso, nos ayude a reparar fuerzas y mañana encontremos caminos optimistas y generosos para cumplir tu voluntad.
