Por un nuevo amanecer y deseando que nuestro día sea productivo y esperanzador, a Ti nos acogemos y a Ti confiamos nuestra jornada. Luego de un día de descanso, retomamos fuerzas para iniciar nuestra jornada y hacerlo con mucha alegría y generosidad. Por todo lo que nos concederás llenamos nuestro corazón de sentimientos generosos en servicio y solidaridad. Tú te das como luz para todos, pero sólo si creemos podremos ver la luz. Danos esos ojos de fe y que tu luz brille en las obras que hacemos, para que, al verlas, nuestros hermanos te alaben. Señor, que sepamos pedirte a menudo, con sencillez, que nos muestres el camino. Que no nos cerremos en nuestras creencias y podamos seguir creciendo en el conocimiento de tu verdad.
En la sencillez de nuestras obras y acciones, queremos reflejar el cumplimiento de la voluntad del Padre para que, conociéndote a Ti, único Dios vivo y verdadero, reflejemos el amor del Padre Celestial. Gracias, Señor, porque hoy solo queremos pedir en tu nombre que nos concedas salud y bienestar para compartirlos con nuestros hermanos. Hoy te pedimos que podamos ver con los ojos del corazón; oír tus palabras esperanzadoras; y ser humildes para poder comprender la voluntad del Padre Celestial. Danos la gracia del Espíritu Santo para que iluminados por sus dones te demos gracias por ver y oír. A Ti nos acogemos, en Ti confiamos y en Ti esperamos.
A María Nuestra Madre nos acogemos. Un muy feliz y vocacional jueves.
Hoy, miremos con los ojos del corazón.
