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21-nov.-2020 sábado de la 33.ª semana del TO

PRESENTACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

En las sombras que van desapareciendo y que dan paso a un nuevo día, queremos darte gracias por la vida que nos regalas y los sentimientos que hoy podremos expresar a nuestros hermanos y que nos llenan de felicidad. Hoy al honrar a Nuestra Divina Madre en su fiesta de la presentación, sentimos el gozo y la alegría de saber que Ella está a nuestro lado y camina con nosotros para conducirnos hacia Ti. Con su ejemplo en el cumplimiento de la voluntad del Padre Celestial, tenemos un camino seguro que vamos recorriendo y en el que entregamos nuestro servicio y disponibilidad a quien nos rodean, aunque a veces nos cuesta reconocer lo que de Ti hemos recibido y no en pocas ocasiones sentimos la tentación de esconder lo que nos ha sido dado, de no ponerlo a fructificar. Danos tu tiempo para que podamos vivir. Danos el valor de servir. Danos tu futuro. Tú nos conoces y nos amas. Como María sabemos que, ante cualquier dificultad, estamos en tus manos. A donde quiera que nos lleves, tú sabes muy bien a dónde quieres que vayamos.

Te pedimos confianza y fe. Haz que tu voluntad sea la nuestra, como nos enseña nuestra Madre, y Tú que nos lleves y nos guíes. Al igual que María fue presentada en el Templo por san Joaquín y santa Ana, nos presentemos ante ti, Señor, con corazón sincero, humilde y disponible, para ser como Ella: obedientes, dóciles, sencillos y generosos de corazón. Al cumplir la voluntad del Padre Celestial, sentimos tu familiaridad y tu amor. Somos tus hermanos, Hijos del Padre y de Nuestra Madre Santísima. Amén. Un muy feliz y Mariano fin de semana, colmado de bendiciones.

consagrémonos a María nuestra Madre: Consagrarnos a María significa ponernos en sus manos, a su servicio y disposición. Y ella nos guiara hacia Jesús. Consagrarnos a ella significa dejarse llevar sin condiciones, sabiendo que ella conoce mejor el camino y que podemos descansar tranquilos en sus brazos de madre. Consagrarse a la Virgen significa vivir permanentemente en su Inmaculado corazón. Es dejar que ella actúe por nosotros. Por eso confiemos plenamente en ella y dejémonos llevar sin condiciones: "Oh Madre nos queremos consagrar a Ti. Hoy consagramos nuestras vidas. Sentimos la necesidad de tu presencia para que nos protejas, nos guíes y consueles. En Ti nuestras almas encontraran reposo y protección" a ti nos acogemos y confiamos que sigas intercediendo por nosotros. Guianos siempre hacia tu hijo. Amén.