Te damos gracias, Señor, por un nuevo día y porque iniciamos la semana colocados en las manos y bajo la protección de la Virgen en esta memoria en que la reconocemos como Reina. En este día que Dios Padre nos regala, te invocamos Madre de bondad, te recibimos como la Reina de nuestras vidas y nuestras familias. Cúbrenos con tu manto sagrado, acompañanos, abrazanos y llena nuestros corazones de consuelo y fortaleza.
(Oración a San Bernardo)
¡Oh, bienaventurada María! Fijos están y estarán siempre en Vos los ojos de los fieles, como en la grande obra que a todos los siglos interesa. En Vos encuentran los ángeles la alegría, los justos la gracia y los pecadores el perdón. Con justicia os invocan todas las criaturas, porque en Vos y por Vos la mano del Omnipotente ha reproducido en cierto modo todo lo que antes había creado. Dignaos admitir lo poco que yo puedo ofrecer a Dios y ofrecédselo por mí, para que por vuestra intercesión no sea rechazado. Amén.
Permítenos honrarte como nuestro modelo y nuestra reina, de fe sincera y profunda y de modesto y fiel servicio a los planes de tu Hijo. Y ahora, Señor, te pedimos que, por intercesión de Tu Madre Santísima, guíes nuestra semana y bendigas generosamente cada una de nuestras actividades. Amén. Feliz y santo inicio de semana para todos. Un lunes lleno de optimismo y felicidad.
