Amanece en nuestras vidas e iniciamos una nueva experiencia de fe y optimismo. Señor Dios nuestro: Honramos en este día el amor, la humildad y sencillez de la Madre del cielo. Permítenos honrarla como nuestra reina y nuestro modelo de fe sincera y profunda y de modesto y fiel servicio a tus planes. Con toda sencillez colocamos ante ti este comienzo de día y te pedimos que como ella aprendamos a aceptar cualquier misión que nos encomiendes y a decir de todo corazón "Que se haga en mí según tu palabra”, sin otras pretensiones que no fueran las del servicio generoso y la entrega incondicional.
Hoy te queremos pedir que nos guíes, guardes y acompañes para realizar las maravillas de tu amor en nuestros hermanos y que lo podamos hacer sabiendo que no esperamos más recompensa que la tuya. Llena nuestros corazones de optimismo y esperanza, de fortaleza y caridad para que nada se oponga a tus designios de amor, sabiendo que todo está bendecido en ti. Y como nos dices hoy: "para los hombres es imposible, pero Dios lo puede todo". Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos. Concédenos una semana laboral, plena de alegrías en compañía de nuestro auxilio y ternura como es Nuestra Madre la Virgencita Reina y Madre de nuestros corazones. Amén.
Feliz y generoso martes en servicio y generosidad.
ORACIÓN A SANTA MARÍA REINA
Santa María Reina del cielo y de la tierra, protectora de todos nosotros tus hijos, que con gran amor maternal nos acoges bajo tu manto para que caminemos seguros hacia nuestra meta, que es Jesús,
Madre, Reina de nuestros corazones, llénanos de paz y de amor, de humildad y sabiduría, para que podamos entender y practicar la santa palabra de tu amado Hijo.
Reina de nuestras almas, nos iluminas con tu esplendor para que con tu ejemplo no fallemos, nos haces ver la verdad de este camino que es la vida, y nos das la esperanza de llegar como Tú lo hiciste al cielo.
Reina en nuestras vidas, en nuestros corazones y en nuestras familias e intercede por nosotros; por nuestros enfermos y nuestros necesitados de tu amor y ternura. Amén.
