Alegría, paz y prosperidad en este día que iniciamos y que le damos gracias a Dios ya que en Él ponemos toda nuestra confianza. Nuestros labios alaben y bendigan. Nuestras manos se extiendan en ayuda y nuestros ojos contemplen la alegría y felicidad en nuestros hermanos.
"Por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos". Con este versículo del salmo 89 podemos iniciar nuestra oración pidiendo que el Espíritu Santo nos ilumine y que todo lo que realicemos este día sea para seguir llenando nuestros corazones de esperanza en el Señor. Que desde ahora en la mañana nuestro horizonte esté enmarcado por las ilusiones de servir y hacer el bien a todos los que encontremos en nuestro camino.
Si todo nos sale bien, felices nosotros; pero si se presentan obstáculos, no caigamos en desilusiones como nos habla hoy el Eclesiastés. Al contrario, te pedimos Señor llenes nuestros corazones de ilusiones, nuestros ojos de esperanza, nuestra mente de certezas, nuestros oídos de sabias palabras y nuestros pies de fortaleza para recorrer adecuadamente tus caminos. Que todo sea para glorificarte.
"¿Qué saca el hombre de todas las fatigas que lo fatigan bajo el sol?" (Eclesiastés 1, 3). Tengamos en cuenta estas palabras y, en este día sin carro, vivamos esta jornada con santa paciencia. Mucho ánimo y optimismo.
Bendícenos, guárdanos y protégenos. Amén.
Feliz y fructífero jueves vocacional.
