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23-abr.-2023, domingo de la 3.ª semana de Pascua

Es necesario que nos vuelvas a encontrar en el camino incierto de la vida, que nos des tus palabras de ánimo (...) y que partas el pan...

Domingo de Gloria y de amor en el que el Señor nos regala un nuevo día, lleno de vida, de alegría, de esperanza y de satisfacción por la semana que hemos culminado. Gracias, Señor, por todos los momentos que tú nos has conseguido de alegría y felicidad y también de dificultades, pero que las hemos podido solventar de uno de otra manera porque siempre hemos contado contigo Hoy en tu palabra, nos invitas a que reflexionemos en dos momentos, un momento de silencio de tristeza, desánimo y el otro un momento de alegría de camino, rápido de felicidad y de buenas noticias. El evangelio de Lucas nos presenta a estos dos discípulos que en el viaje de ida, están tristes, cabizbajos, silenciosos, con ojos cerrados, sentimientos de desilusión. Sus palabras son de desesperanza: “nosotros esperábamos… ¿Eres el único que no sabes lo que pasó?... Llevamos tres días desde que esto sucedió”.

En medio de este camino, te haces encontradizo, no te reconocen, es necesario que les expliques las Escrituras, comienzan a comprender y luego arderá sus corazones. Ahora necesitas partir el pan, para que se abran los ojos y te reconozcan. Ahora vuelve la alegría, ojos abiertos, camino de prisa, palabras de alegría, impaciencia por anunciar su experiencia a la comunidad. Ahora, Señor, somos como los discípulos de Emaús: tenemos nuestros momentos difíciles, de incertidumbre, desilusión; vamos cabizbajos, mirando al suelo, caminar lento y pesado. Es necesario que nos vuelvas a encontrar en el camino incierto de la vida, que nos des tus palabras de ánimo, que comprendamos tu lenguaje sencillo y que partas el pan de las ilusiones y las buenas esperanzas. Gracias Señor, porque nuevamente haremos arder nuestro corazón comunicando la buena nueva de tu amor. Gracias, Señor, por el don de la fe para reconocer tu presencia viva en medio de nosotros. Amén. Un muy feliz y esperanzador Domingo.

VOLVAMOS CON CORAZÓN ARDIENTE Y COMUNIQUEMOS LA ALEGRÍA Y LA ESPERANZA EN EL SEÑOR.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.