En este día tenemos tanto para darte gracias, por la vida, nuestras familias y nuestro trabajo. Ya que tenemos todos nuestros sentidos, nuestras manos y nuestros pies, ahora te pedimos que todo lo que hagamos y realicemos de palabra y de obra sea para glorificarte.
Qué grande eres en generosidad y amor cuando nos envías a trabajar a tu viña. No importa la hora, lo importante es que lo podamos hacer.
En los signos que tú nos das, aunque a veces nos sintamos débiles y cansados, tú nos das fortaleza y fuerza para no desfallecer. Queremos abrirnos a tu fuerza y a su amor, para que nos ayudes en el calor sofocante del día a portar las cargas de nuestras luchas y a buscar tu voluntad en todo lo que hacemos y bien sea mucho o poco nuestro servicio, lo hagamos sin sentir egoísmo o envidia porque otro no haga más o menos trabajo que el nuestro y que cuando llegue el atardecer, podamos sentir la satisfacción de lo que hemos podido realizar y servir. Que nuestra paga sea la satisfacción de habernos entregado y haber dado esperanza y consuelo a nuestros hermanos.
Que la intercesión de santa Rosa de Lima nos ayude y consuele a cada momento de nuestras vidas. Amén.
A todas la Rositas un muy feliz y santo día.
"EL DON DE LA GRACIA AUMENTA A MEDIDA QUE LA LUCHA AUMENTA" (santa Rosa de Lima)
