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23-sep.-2022 viernes de la 25.ª semana del Tiempo Ordinario

Por el alegre despertar de este día y los sentimientos con que lo podemos iniciar te damos gracias, Señor.

Por el alegre despertar de este día y los sentimientos con que lo podemos iniciar te damos gracias, Señor. Permítenos elevar nuestra oración con fe y esperanza. En tu sabiduría infinita ordenas el curso del tiempo y diriges nuestros corazones a su destino que acaba en ti. Tú todo lo haces bien. Haznos ver con los ojos de la fe las oportunidades que tú nos das en cada momento. Ayúdanos a usar nuestro tiempo y nuestras vidas junto con los buenos dones y los talentos que nos has regalado, haciendo el bien a nuestros hermanos. Gracias, Señor, por recordarnos que hay un tiempo para cada cosa; hay un tiempo para nuestro trabajo y para nuestra familia, para encontrarnos con amigos, para descansar, pero sobre todo tiempo para ti. Y cualquier cosa que hacemos lo hacemos en tu nombre Señor. Ayúdanos a saber reconocerte, pero ante todo a exclamar como Pedro: Tú eres el MESÍAS, tú eres nuestro Salvador y nuestro Hermano. Tú eres la luz que ilumina nuestro caminar.

San Pio de Pietrelcina, que fue estigmatizado, nos dé también el tiempo de fe, confianza, y generosidad para reconocerte en el tiempo adecuado y justo de servicio y entrega generosa. Al término de nuestra jornada laboral, te damos gracias, te bendecimos y te glorificamos. A ti nos confiamos. Bendícenos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Feliz viernes para todos y no olvidemos lo más importante: tiempo para amar, tiempo para servir y tiempo para acompañar.

¡Atiende, Señor, a mi plegaria, escucha la voz de mi súplica! Yo te invoco en el momento de la angustia, porque sé que tú me respondes. No hay otro dios igual a ti, Señor, ni hay obras como las tuyas (Salmo 86, 6-8).

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.