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24-abr.-2023, lunes de la 3.ª semana de Pascua

«Esteban, lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y signos entre la gente».

Iniciamos la tercera semana de nuestro tiempo de Pascua, tiempo de fe, esperanza de alegría de felicidad, que lo hemos vivido en medio de todo y dándole gracias a Dios; por el don de la vida, el don del testimonio y la entrega a los demás. En ese primer día de la semana fijamos en nuestro itinerario el camino que nos llevará a vivir el amor de Dios. Encontraremos días soleados, también grises. Esperamos que sean más los días soleados, porque vamos caminando con nuestro Señor Resucitado. Él mismo nos da la seguridad de saber que siempre está a nuestro lado.

Esperamos que tengamos palabras de fe y entusiasmo para cumplir tu voluntad, como los tuvo Esteban, que, "lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y signos entre la gente". Hoy, en este esperanzador amanecer, recibimos tu invitación a meditar tu palabra y lo haces con estas preguntas: ¿Por qué me están buscando? ¿Es solamente por los dones que les doy? De ahí viene una pregunta para cada uno de nosotros: ¿Te buscamos por lo que significas para nuestras vidas? Llega el momento de esforzarnos por acercarnos más a Ti y llegar a ser más como eres Tú. Hoy nos pides —como en otras ocasiones— que creamos más en Ti, en tu Persona y en tu misión. Ayúdanos a comprender que anhelamos la vida, la felicidad y la realización de todas nuestras esperanzas.  Sacia todas nuestras hambres, porque eres nuestro pan de vida y nos has llenado de Ti mismo. Guíanos y danos fortaleza para poder llevar a nuestros hermanos, el alimento de reconciliación y alegría que solamente tú puedes dar en plenitud. Amén.

Nuestro inicio de semana sea pleno de éxitos profesionales, personales y laborales.

ORACIÓN DE CALMA

Gracias, querido Jesús, por ser esa Luz que aclara todos mis sentidos y me hace descubrir lo principal en mi vida: amarte por sobre todas las cosas. Ayúdame a permanecer fiel a ti en las buenas y malas y a apreciar estar contigo, que eres el alimento de la vida eterna. Amén.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.