Esta mañana es propicia para darle gracias a Dios por un nuevo despertar y un día que anhelamos; nuestro fin de semana sea de bienestar y armonía familiar; sea bendecido por el Señor y El mismo sea nuestra compañía. “No tengas miedo de hablar —dice el Señor—, que yo estoy contigo para protegerte. Mira: Yo pongo mis palabras en tu boca. Lo que yo te mande, lo dirás”. Que el Señor hable a través de nosotros y esté siempre a nuestro lado.
Hoy, al celebrar con alegría el nacimiento de Juan el Bautista, tu profeta, que anunció una nueva era y preparó el camino para tu Hijo, ayúdanos a proclamar tu mensaje en un nuevo lenguaje que sea esperanzador y lleno de fe. Que seamos capaces de abandonar nuestros viejos mensajes desoladores y pesimistas, aquellos que lo único que impiden es poder anunciarte.
Gracias, Señor, por habernos llamado a seguirte y servirte en nuestros hermanos. Amén.
Feliz y esperanzador fin de semana. Que Nuestra Madre sea nuestro auxilio y protección. A ella nos acogemos y en ella confiamos.
