Iniciar nuestro camino mirando un esperanzador horizonte hace que nuestros sentimientos sean de alegría para dar gracias a Dios por todos los dones y anhelos con los que podemos realizar nuestras obras y acciones en esta semana.
Hoy nos colocamos en tus manos y ponemos a tus pies nuestras angustias y alegrías, nuestros cansancios y satisfacciones. Queremos ser lámpara para todos los que nos encontremos en nuestro camino y lámpara para nosotros mismos. No permitas que otros nos coloquen bajo la mesa o nosotros mismos nos ocultemos ante los obstáculos y dificultades. Queremos ser generosos en tiempo y en servicio. Ahora, Señor, danos la luz de tu amor y enciende en nuestros corazones la solidaridad y la fraternidad para que cada día de esta semana sean para nosotros motivo de satisfacción por nuestra entrega y servicio. Que la luz de nuestro amor brille y dé testimonio de Ti, por nuestra amabilidad, simpatía y comprensión, y por nuestro compartir generoso con los necesitados. Tu amor nos guíe, nos guarde y nos proteja. María Santísima sea nuestro auxilio. Que nuestra lámpara permanezca encendida.
Un muy feliz e iluminado lunes para todos, lleno de optimismo y deseos de hacer las cosas con mucha alegría y generosidad.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
* «Señor Jesucristo, dulcísimo Salvador nuestro, dígnate encender tú mismo nuestras lámparas, para que brillen sin cesar en tu templo e ilumine nuestra oscuridad» (San Columbano, abad).
* «Una vela puede dar luz solamente si la llama la consume. Sería inservible si su cera no alimentase el fuego. Permitid que Cristo arda en vosotros, aun cuando ello comporte a veces sacrificio y renuncia» (Benedicto XVI).
