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26-jul.-2023, miércoles de la 16.ª semana del Tiempo Ordinario

Un muy feliz y bendecido día, especialmente a los “alcaabuelos”

Contemplar la grandeza de tu amor y la generosidad de bendiciones que comenzamos a recibir ya es motivo para llenar nuestros corazones de agradecimiento. En este día nuestro corazón se llena de alegría por esta fiesta de los santos Joaquín y Ana, que nos dan un buen ejemplo de humildad de sencillez para poder guiar, orientar y ante todo saber formar.  Gracias a ellos hemos recibido en María santísima, nuestra madre, el modelo perfecto de obediencia tanto a la voluntad de ellos como a la voluntad divina.

Que hermosos sentimientos expresamos en este día al celebrar a estos patronos de los abuelos y que refleja en cada uno de nuestros hogares ese amor tan especial que vemos en los abuelos Y que nos lo han enseñado: el amor, de obediencia y el amor de respeto, el amor de generosidad y el amor que nunca acaba. El amor que hace que cada momento de nuestra vida sea inspiración venida de ti.

Como la semilla que va cayendo en varios terrenos —algunos de ellos pedregosos— son los “te quiero” que se dicen por decir; otras son las zarzas que hacen del amor momentos de sufrimiento o incertidumbre; y la mayoría son esos terrenos buenos que, en el amor de los abuelos, de los padres, de los esposos de los hermanos y los amigos, hacen que crezca y de frutos abundantes. Este es el verdadero amor sincero, bondadoso y generoso, y que cada día de nuestras vidas te pedimos poder cultivarlo en nuestros corazones con gestos de bondad y de esperanza. Gracias, Señor, por darnos la ocasión de dar testimonio de ti.

Un muy feliz y bendecido día, especialmente a los “alcaabuelos”. Que sigan regalando esa bondad y ternura a cada uno de sus nietos y nietas, que los guíen y orienten y sobre todo los "malcríen" con sabios consejos en amor y sabiduría. Abrazos y bendiciones.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.