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26-oct.-2023, jueves de la 29.ª semana del Tiempo Ordinario

«He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!»

Dios nos ama y nos bendice, nos da su luz e ilumina nuestro día para que no encontremos oscuridad.

Que el calor de tu amor nos abrase hoy, para que nuestro corazón arda en amor, solidaridad y generosidad. Tú nos has hecho libres de nuestro egoísmo, libres de la desesperanza y del miedo, libres para la vida, el amor y el servicio. Te damos gracias por este don gratuito. Danos fuerza, cada día, para crecer en esta libertad y para ayudar a nuestros hermanos a alcanzar la misma libertad contra el pecado y sus consecuencias: como son la injusticia, el sufrimiento y el egoísmo. Tú viniste a traer fuego a la tierra; y experimentaste el fuego de nuestra condición de la vida humana. Haznos comprender, y aceptar que la verdadera paz nace en nuestros corazones y que es al estilo tuyo y no al nuestro como la quieres: una paz de perdón, de amor, de reconciliación y de esperanza. Danos el fuego de tu Espíritu para que no busquemos seguridad en nosotros mismos, sino que nos comprometamos a llevar alegremente nuestra misión, de servicio, entrega y disponibilidad.

Hoy, como nos dice san Pablo, queremos dar frutos de santidad y sólo lo lograremos encendiendo el fuego de la fe, la esperanza y la caridad. Te glorificamos, te damos gracias y nos colocamos en tus manos.

Vivamos hoy sin dejarnos quitar la alegría. Dejemos que el fuego de Jesús encienda nuestros corazones. Feliz jueves vocacional.

Sonríe, el Señor nos ama.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.