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26-sep.-2022 lunes de la 26.ª semana del Tiempo Ordinario

Que logremos tener la paciencia y la confianza que tuvo Job y que en ningún momento desconfiemos de tu santa voluntad

Bendecida y esperanzadora mañana con la que iniciamos última semana septiembre. Qué bueno darte gracias, Señor, por todos los beneficios que nos concederás y todo lo que podremos realizar en tu Santo Nombre. Concédenos sabiduría para obrar rectamente, prudencia para expresar con palabras tu misericordia, fortaleza cuando tengamos debilidad ante situaciones adversas.

Señor, Dios nuestro: Sabemos que nos amas y que ni el sufrimiento ni el dolor ni la muerte nos pueden separar de ti. Perdónanos cuando nos quejamos, cuando somos impacientes con nosotros mismos y con la gente que nos rodea, aun sabiendo que tú eres rico en paciencia, amor y misericordia. Sabemos cuánto nos amas y cómo quieres que seamos felices. Guarda firmes nuestra fe y esperanza en ti y haznos disponibles para vivir cumpliendo tu voluntad. Que logremos tener la paciencia y la confianza que tuvo Job y que en ningún momento desconfiemos de tu santa voluntad. Nos acogemos a ti y pedimos que Nuestra Santa Madre nos cobije con su Manto Sagrado. Ponemos en tus manos prodigiosas para sentir que las labores que realizaremos sean bendecidas en tu bondad. Amén.

Muchísima paciencia como Job y te encomendamos esta semana, sobre todo este lunes de marchas, para que todo transcurra en santa paz. Celebremos a nuestros santos Cosme y Damián, pidamos su intercesión que seamos capaces de vivir amor y la generosidad que ellos tuvieron para acercarse a los más necesitados.

Reflexión del papa Francisco

Jesús les enseña sus discípulos la verdadera actitud, la de los niños, la docilidad, la necesidad del consejo, la necesidad de la ayuda, porque el niño es, precisamente, el signo de la necesidad de ayuda, de docilidad para ir hacia adelante. Este es el camino. No quien es más grande... Los que se acercan a la actitud de un niño están más cerca de la contemplación del Padre porque escuchan con el corazón abierto y dócil al ángel custodio.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.