Alegremente iniciamos el caminar de un nuevo día que tú nos regalas; seguimos nuestro descanso y nos prepararemos para iniciar nuestras misiones y actividades que bondadosamente nos tienes asignadas. Gracias, Señor, por todo lo que recibimos, porque recibimos la vida y la ocasión de poder servir a nuestros hermanos y ante todo de amar. Para poder amar y servir lo importante y lo que tú nos pides y exiges es nuestra radicalidad, nuestra seguridad en el seguimiento que hacemos, en el llamado que tú nos haces y la respuesta que nosotros te damos. Gracias por hacernos tus discípulos. Ahora te pedimos que al inicio de esta semana podamos ser radicales en tu seguimiento y ante todo hacerlo desde el corazón y con el corazón.
En este lunes de descanso, te pedimos la gracia de responderte incondicionalmente y no buscar disculpas o anteponer apegos innecesarios o materiales. Generosidad y sinceridad sean los baluartes de nuestra respuesta a tu amor. Con mucha fe y alegría vivamos este día ojalá con los que amamos. Madre Celestial, protégenos y cúbrenos con tu manto sagrado e intercede por nosotros. Amén.
Feliz lunes de descanso.
Reflexión papa Francisco
El discernimiento es un instrumento de lucha para seguir mejor al Señor. Nos hace falta siempre, para estar dispuestos a reconocer los tiempos de Dios y de su gracia, para no desperdiciar las inspiraciones del Señor, para no dejar pasar su invitación a crecer. Muchas veces esto se juega en lo pequeño, en lo que parece irrelevante, porque la magnanimidad se muestra en lo simple y en lo cotidiano. Se trata de no tener límites para lo grande, para lo mejor y más bello, pero al mismo tiempo concentrados en lo pequeño, en la entrega de hoy... El discernimiento nos lleva a reconocer los medios concretos que el Señor predispone en su misterioso plan de amor, para que no nos quedemos solo en las buenas intenciones.
