Alegre despertar y feliz amanecer el que comenzamos en tu santo nombre. Hoy nos invitas a conservar la esperanza con paciencia: porque el reino de Dios está cerca. Hay signos de desesperanza como conflictos y tensiones, que surgen tanto de dentro como desde fuera, pero también hay signos de esperanza; y nosotros debemos percibirlos, ya que vienen de ti. Tú nos has confiado a nosotros, tu proyecto de amor. No permitas que hagamos retrasar tus planes por nuestras propias limitaciones. Haznos conscientes de que lo único que podemos hacer es ser levadura, y ser un signo que la semilla que tú has sembrado crecerá. Consérvanos esperando con paciencia que el amor y la justicia, la bondad y solidaridad lleguen como don tuyo, cuando tú quieras. Permítenos elevar nuestra plegaria a tu Santísima Madre a quien, veneramos hoy en la memoria de La Medalla Milagrosa.
Al término de la semana, nos colocamos en tu presencia y te pedimos nos ayudes a abrir nuestros corazones a tu querer y a la voluntad del Padre Celestial, para que sirviendo a nuestros hermanos lo hagamos no sólo en lo material sino en lo espiritual, llevando palabras de fe y esperanza iluminados por el Espíritu Santo. Que la Medalla Milagrosa sea nuestro escudo y fortaleza, para que protegidos en ella anunciemos el amor de tu Hijo Jesucristo. Amén. Un muy feliz, bendecido y testimonial viernes.
