27-oct.-2023, viernes de la 29.ª semana del Tiempo Ordinario
«¿Quién me librará de este cuerpo, esclavo de la muerte? ¡La gracia de Dios, por medio de Jesucristo, nuestro Señor!»
Terminando una semana más en nuestro diario vivir, te bendecimos, te glorificamos y te damos gracias porque desde ahora nos inspiras buenos pensamientos y deseos para vivir un buen día en tu presencia y con tu compañía. Nuestra oración sea desde nuestro corazón.
“No hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero”. ¡Cuántas veces nos hemos propuesto hacer el bien! Nuestra mente y nuestro corazón nos dicen las cosas buenas que tenemos que hacer en nuestra vida como ponerte a Ti en el centro de nuestra vida, amar a nuestro prójimo, acompañar al que está triste y en soledad, dominar nuestro mal carácter, etc., pero de repente actuamos de forma contraria.
Ante esta situación —de querer vivir según la voluntad del Padre Celestial y no poder— nos hacemos la misma pregunta que Pablo: “¿Quién me librará de este ser mío presa de la muerte?” Y no tenemos otra respuesta que la que él mismo da: “Dios por medio de Cristo Jesús". Por eso nos abandonamos a tus manos y te pedimos el don de la fortaleza para revestirnos de tu Espíritu y no dejar que lo negativo sea lo que domine nuestros sentimientos. Permítenos saber interpretar correctamente los signos de estos tiempos en los que nos invitas a hacer el bien a todos, hablar bien de todos y pensar bien de todos. Nuestra vida sea pensar en positivo y no dejar que las adversidades nos dominen. Danos tu Espíritu de sabiduría para saber discernir estos signos que sabemos son tus designios de amor, bondad y misericordia. A ti nos acogemos y en ti confiamos. Hoy es día de bendiciones y deseos de felicidad. Tú estás en nuestros corazones. Danos la gracia de compartir en alegría y felicidad este viernes.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
* «Una oración intensa no aparta del compromiso en la historia: abriendo el corazón al amor de Dios, lo abre también al amor de los hermanos, y nos hace capaces de construir la historia según el designio de Dios» (san Juan Pablo II)
* «Tenemos que caminar firmes en la fe en Cristo, firmes en la verdad del Evangelio; pero nuestra actitud tiene que moverse continuamente de acuerdo con los signos de los tiempos» (Francisco)
