Nuestro sueño reparador nos ha dado fuerzas para iniciar nuestra jornada dándote gracias por el empeño y optimismo con los que iniciaremos nuestras labores y que lo haremos con alegría y felicidad.
Tú, Señor, eres el alimento que fortalece nuestra fe, que engrandece la esperanza, y que es motivación constante de caridad. Eres el pan de la vida, y ¡cómo nos debemos afanar porque no nos falte! Tú siempre estás dispuesto a dárnoslo; tu Pasión, Muerte y Resurrección nos lo aseguraron, mas somos nosotros los que hemos de pedirlo, calma nuestra hambre con tu pan, para que vivamos una vida de valentía y entrega y para que vivamos en tu amor.
Como Saulo, tómanos como instrumentos de tu amor y envianos donde quieras que vayamos para anunciar tu amor. Gracias, Señor, por tu bondad y amor. Amén.
Feliz viernes en el amor de Dios.
Qué también en este día podamos regalar un Padre Nuestro y un Ave María por nuestros hermanos enfermos y necesitados, por las familias y nuestros amigos. Yo los pongo a todos en las manos del Señor y de María en la Eucaristía.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
* «El mismo Creador y Señor de la naturaleza, que hace que la tierra produzca pan, hace también del pan su propio cuerpo (porque así lo prometió y tiene poder para hacerlo), y el que convirtió el agua en vino hace del vino su sangre. ¡Es la Pascua del Señor!» (san Gaudencio de Brescia)
* «La Eucaristía sigue siendo ‘signo de contradicción’ y no puede menos de serlo, porque un Dios que se hace carne y se sacrifica por la vida del mundo pone en crisis la sabiduría de los hombres» (Benedicto XVI)
