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28-feb.-2023, martes de la 1.ª semana Cuaresma

Abre nuestros oídos y sigue hablándonos; abre nuestros corazones a tu palabra para que produzca fruto en nosotros y llevemos a cabo lo que nos mandas.

Cuaresma2023-7

 

«Tu palabra me da vida, confío en ti señor; tu palabra es eterna, en ella esperaré». Con estas hermosas palabras iniciamos una nueva jornada puesta en tus manos, Señor. Deseamos de todo corazón que sea productiva y llena de buenas satisfacciones, sobre todo porque contaremos con tu presencia en cada momento. Al terminar en este día el mes de febrero, lo único que nos queda es darte gracias por el entusiasmo en nuestras labores realizadas, la riqueza de la salud y el bienestar con todos los que nos rodearon durante el mes; alegrías compartidas y obstáculos superados.

Ahora, Señor, nos ponemos en tus manos y comenzamos cumpliendo tu voluntad escuchando tu palabra. Señor, Tú la proclamas para nuestro bien y en ocasiones no la oímos. Abre nuestros oídos y sigue hablándonos; abre nuestros corazones a tu palabra para que produzca fruto en nosotros cuando hacemos lo que nos mandas y lo llevamos a cabo.

Porque para eso somos enviados. Que sepamos ser y hacer eco de tu palabra en nosotros mismos, en nuestra oración y en el bien que hacemos a nuestros hermanos; que te respondamos en la oración con palabras que brotan de nuestro corazón y expresan nuestros labios, así como con nuestras obras, que son las palabras vivas de nuestro fiel servicio y amor a ti y a los hermanos; que más que muchas palabras sean nuestras obras y nuestras acciones la forma de nuestra oración. Gracias, Señor, por esa oración tan hermosa en la que nos invitas a comunicarnos con el Padre celestial para pedir y para dar gracias; que la eficacia de nuestra palabra se dé desde el corazón y con el corazón. Te alabamos, te bendecimos y te adoramos y te glorificamos. Que tu palabra siga siendo lámpara para nuestros pasos. Amén.

Nuestra Madre Santísima nos acompañe en este martes. Bendiciones abundantes y éxitos profesionales, laborales y personales.

Pensamientos para el Evangelio de hoy

  • «¿Qué oración más espiritual puede haber que la que nos fue dada por Cristo, por quien nos fue también enviado el Espíritu Santo? ¿Y qué plegaria más verdadera ante el Padre que la que brotó de labios del Hijo?» (San Cipriano)
  • «El “Padrenuestro” comienza con un gran consuelo: podemos decir “Padre”, porque el Hijo es nuestro hermano y nos ha revelado al Padre; porque gracias a Cristo hemos vuelto a ser hijos de Dios» (Benedicto XVI)

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.