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28-may.-2023, Domingo de Pentecostés

Santo Espíritu, ven y transformanos con tus dones y carismas e ilumínanos para hacer la voluntad del Padre celestial.

Bendecidos en tu amor, te damos gracias en este día tan especial, porque hoy vemos realizada tu promesa de amor, con el dulce aliento de fuego en el Espíritu Santo.

Surgen muchas preguntas que hoy tú nos ayudas a resolver, gracias a la presencia e iluminación de nuestro Consolador Huésped.  ¿Quién no sueña en un día futuro, en el que ya no tenga miedo de hacer las cosas proyectadas por tanto tiempo, simplemente porque le faltaba valor y coraje para emprenderlas? ¿Quién no espera tener más entusiasmo para realizar con alegría las tareas de cada día, para arriesgarse a amar más profundamente a Dios y a los hermanos, sin condiciones ni vacilaciones? ¿Quién no desea estar mucho más inspirado y ser mucho más dinámico y creativo en la vida? Hoy es el día en que esto puede comenzar a suceder, porque hoy es Pentecostés, el día del Espíritu, el día en que el viento celestial huracanado renueva nuestro amor, el día en que el fuego divino nos trae alegría, paz y bienestar, el día del Espíritu Santo. Señor, alienta tu Espíritu sobre nosotros e inflama nuestros corazones con su luz y con su vida.

En Este día, te damos gracias y te pedimos, para que tu palabra se haga vida en cada uno de nosotros, en nuestras familias y nuestros hogares. Señor, sana nuestras almas y nuestros corazones para servirte con mayor alegría.

Envía tu espíritu que nos renueve y podamos seguir compartiendo el alimento de tu palabra, en todos los lugares donde estemos. Permite, Señor, que todos seamos UNO en tu espíritu, para que formemos una sola familia. No permitas, Señor, que los carismas que nos regalas a cada uno sean motivo de egoísmos o tensiones, sino que sirvan para el crecimiento de todos. Amén.

Bendiciones para todos en este día. Que sea un Domingo compartido, iluminado y santificado por el Santo Espíritu.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.