Se inicia nuestro fin de semana con este sábado que nos regalas, Señor, y que nos da fuerza para continuar y terminar de la mejor manera esta semana, excelente para algunos, buena para otros y muy regular para algunos. Pero, lo importante es que la vamos culminando y que el mismo Señor nos ha acompañado en todo momento. Hemos reído y nos hemos alegrado por los momentos felices y compartidos. Nos hemos preocupado y hemos sentido desánimo en determinados momentos pero lo importante es que tenemos vida y nuestros corazones siguen llenos de esperanza. Gracias, Señor, por la palabra que nos regalaste a través de esta semana y por todas las personas con las que hemos compartido. Hoy seguimos confiando en ti, Señor, y expresando las mismas palabras de Pedro: «¿A quién iremos, Señor, si sólo tú tienes Palabras de vida eterna?» Nosotros creemos, confiamos y esperamos en ti, Señor. Ilumina nuestro caminar y fortalecenos con tu presencia.
Feliz y santificado sábado.
Y que nuestra Madre sea nuestra maternal compañía.
