Alegre mañana, llena de gozo, alegría y felicidad, soleada y motivante para servir y amar con sentimientos de generosidad, fraternidad y solidaridad, en la que nuestro espíritu nos anima a emprender nuestra cotidianidad llena de lindas ilusiones. Honramos hoy, Señor, a santa Marta como mujer de fe y como discreta servidora de los demás. Danos su fe en ti como Señor de la vida y fruto de la resurrección. Haznos servidores complacientes en nuestros hermanos fijándonos en sus necesidades.
Tú, Señor, nos sientas a tu mesa y nos sirves cólmanos de tu amor y entrega para servir gozosamente a nuestros hermanos sin imponernos sobre ellos, haciendo todo con humildad y sencillez ya que sabemos que en ellos estamos sirviéndote a ti. Te pedimos que, fortalecidos por tu palabra y tu presencia, sepamos vivir como verdaderos discípulos llamados a estar por encima de nuestras faltas y pecados. Que sepamos guiar a nuestros hermanos para construir juntos un tiempo mejor donde prevalezcan la justicia y el amor. Nuestra profesión de fe sea en este día como la de Marta reconociéndote a ti como el único camino, verdad y vida y nuestros sentimientos sean de amar como tú nos amas. El amor generoso y sincero lo viviste en la acogida y hospitalidad que Marta, María y Lázaro, te daban en cada ocasión cuando llegabas a Betania. De la misma manera sigas siendo el huésped especial y amoroso en cada uno de nuestros hogares. Que hoy sea un buen sábado para experimentar en nuestro descanso, cuánto amor y cuánta fe tenemos para compartir con nuestras familias, nuestros amigos y todos los que nos rodean. Tengamos muy en cuenta las palabras de San Juan: “Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él”.
Feliz y amoroso fin de semana.
