Domingo 3 julio
Radiante y bella la mañana y un lindo amanecer nos regalas para llenar el corazón de alegría y agradecimiento por un nuevo día lleno de bendiciones y optimismo. Hoy nos regalas felicidad y alegría en tu palabra. Isaías en su profecía nos deja una estela de futuro, porque lo que se llevaba de tristeza hoy se lleva de felicidad. Qué lección tan hermosa, cambiando desesperanzas a ilusiones bendecidas, noches inciertas a amaneceres de felicidad. Nos envías como mensajeros de alegría, para dar la mano al que ha caído y el que se siente en soledad. Gracias, Señor, porque los verdaderos discípulos son en humildad y sencillez como testigos que vamos llevando esperanzas y consuelos para que lleguemos a donde necesitan de alivios y esperanzas. “Poneos en camino”. Son tus palabras que nos llenan de confianza; nada de temer lo que nos estorba; nada que nos distraiga, sino con equipaje ligero: fe, esperanza y caridad; nada que nos impida llevar adelante la misión y, sobre todo: “llevar tu presencia Señor”.
Guárdanos en tu amor y permite que todo lo hagamos en tu santo Nombre. Que sea otra jornada de descanso, compartiendo en familia. Lo más importante es que iniciemos con fe y esperanza. Un muy feliz y prolongado fin de semana. Abrazos y bendiciones.
Tengamos muy en cuenta que el Señor es el que nos da el ánimo, cuando él nos comienza a decir “no se detengan por el camino”. No nos detengamos por las adversidades, no nos detengamos por los obstáculos que se presentan; que vayamos por el camino de la esperanza, de la fe y sobre todo lo hagamos con mucho ánimo y con mucho optimismo. Ánimo que ¡pa’lante es pa’allá!
Muchísimas gracias por el ánimo de tantas personas, pero importante el ánimo de la familia. Un muy feliz y optimista domingo.
